Inicio Arte y cultura Perspectiva de género: claves para avanzar hacia la igualdad entre mujeres y hombres

Perspectiva de género: claves para avanzar hacia la igualdad entre mujeres y hombres

por Julieta Ludueña

Las desigualdades de género que persisten en todos los ámbitos de desarrollo humano a nivel global, llevan a la necesidad de reflexionar sobre estas asimetrías e impulsar acciones tendientes a reducir la brecha de inequidad. En aplicar una mirada con perspectiva de género reside la capacidad de avanzar hacia una sociedad más inclusiva.

Más allá de los tratados internacionales, las legislaciones de algunos países, y las medidas que impulsan empresas y organizaciones para proteger la igualdad y equidad de género; la desigualdad entre hombres y mujeres aún es pronunciada.

Un reciente análisis de ONU Mujeres estima que se necesitarán hasta 286 años para cerrar las brechas existentes en materia de protección legal y en eliminar leyes discriminatorias. 

Mientras que al ritmo de progreso actual el organismo estima que se requerirán 140 años para lograr la representación equitativa en los puestos de poder y liderazgo en el lugar de trabajo. 

Estos números muestran cuán lejos estamos de alcanzar los objetivos de igualdad y equidad de género, pese a los esfuerzos que hoy se están haciendo desde múltiples ámbitos e iniciativas.

Por ello, ONU Mujeres reclama la toma de medidas inmediatas, incluyendo que los sistemas legales prohíban la violencia contra las mujeres, protejan sus derechos dentro del matrimonio y en la familia, y garanticen la igualdad de derechos de propiedad y control de las tierras.

¿Por qué es importante capacitarse en perspectiva de género?

Incorporar la perspectiva de género implica reconocer la existencia de desigualdades entre los géneros y cómo éstas se traducen en injusticias y/o condiciones inequitativas para el desarrollo de las personas en los distintos ámbitos en que se desarrollen. 

“La capacitación en género promueve la revisión de prácticas históricas entendidas como naturales, pero que sostienen y reproducen la desigualdad y la violencia”, explican las docentes. 

“Además, tiene como objetivo propender al desarrollo de acciones que garanticen la igualdad de oportunidades”, lo analizan Romina Diurno y Camila Abusabbah, coordinadoras de las Diplomaturas en Estudios de Género y Estudios de las Masculinidades, que se imparten desde el Centro de e-Learning de la UTN.BA.

Las docentes afirman que es importante entender que se trata de un proceso y que no es algo que va a ocurrir de un día para el otro. Estamos hablando de cambios muy profundos, que implican repensar nuestras concepciones, revisar nuestros propios prejuicios.

Perspectiva de género laboral: claves a considerar 

Si bien muchos ámbitos de trabajo comienzan a experimentar una creciente participación femenina, aún persisten los sectores masculinizados, la falta de representación femenina en puestos de liderazgo y una profunda brecha salarial, entre otros factores a tener en cuenta.

Una investigación de Peterson Institute for International Economics, indica que las compañías donde 30% de los líderes son mujeres aumentan 15% su rentabilidad, comparadas con las que no cuentan con presencia femenina en sus posiciones de liderazgo. 

¿Cuáles son las políticas corporativas que deberían implementarse para incorporar y/o consolidar la perspectiva de género en el ámbito laboral?

Diurno y Abusabbah efectúan un análisis para responder al interrogante.

  • Generar instancias de formación, capacitación y sensibilización en la temática

Se deberá trabajar experiencialmente a través de la planificación de talleres que posibiliten a las personas a identificar prácticas de su día a día en las organizaciones donde detectan sesgos de género. Además de brindar herramientas teóricas que les permitan conceptualizar y problematizar esas prácticas que han sido naturalizadas.

  •  Diseñar estrategias de acción

Las profesionales Diurno y Abusabbah nombran una diversidad de estrategias según el tipo de organización, entre las cuales mencionan:

  • Desarrollo de espacios de sensibilización y capacitación. 
  • Diseño de protocolos de acción institucional para la prevención e intervención ante situaciones de violencia o discriminación basada en el género u orientación sexual.
  • Trabajo con líderes, a través de capacitaciones, coaching y programas de mentoría. Es importante trabajar con quienes lideran los equipos. 

“Estadísticamente, los cargos jerárquicos están mayoritariamente ocupados por varones de manera que resulta fundamental conmover allí las estructuras y modos de liderazgo, que sostienen y reproducen esas desigualdades”.

Romina Diurno y Camila Abusabbah, coordinadoras de las Diplomaturas en Estudios de Género y Estudios de las Masculinidades

¿Cómo lograr una mayor inclusión de género en ambientes laborales?

Las profesoras del Centro de e-Learning proponen trabajar con capacitación y sensibilización para desafiar los propios paradigmas.

Transversalizar la perspectiva de género. Lo cual implica que en cada decisión que se tome -desde cuestiones operativas, marketing, contrataciones y desarrollo de carreras- se incorpore la pregunta acerca de cómo esa decisión va impactar de manera diferencial a las personas según su género. 

Implica acciones que van más allá de crear un área específica para abordar las cuestiones de género, sino que se instale en todas las áreas, procesos y niveles de la organización.

Los espacios laborales resultan clave dado que son instituciones históricamente masculinizadas donde las mujeres y diversidades encuentran dificultades para su inserción y desarrollo profesional. 

“Este proceso pretende también comprender que no solo las mujeres estamos en un lugar de desventaja en relación con los varones, también lo están todas aquellas personas que no se ajustan a las normas de la heteronormatividad. Por lo tanto el trabajo debe incorporar necesariamente el enfoque interseccional y de diversidad sexual”, advierten.

“Una organización que incorpora la perspectiva de género en sus acciones internas y externas posiblemente sea percibida por las personas que la integran como un espacio seguro para expresar sus inquietudes y/o realizar una denuncia ante una situación de violencia y/o acoso laboral”.

Diurno y Abusabbah

Formación continua en el abordaje de la violencia de género

Cuando hablamos violencia de género estamos hablando de una violencia que afecta a las mujeres, por el mero hecho de serlo. Constituye un atentado contra la integridad, la dignidad y la libertad femenina, independientemente del ámbito en el que se produzca. 

Por violencia de género -aunque el concepto va más allá de las mujeres- se debe entender cualquier acto violento o agresión, basados en una situación de desigualdad, en el marco de un sistema de relaciones patriarcales. Esto es, de dominación de los hombres sobre las mujeres. Específicamente, un acto que puede tener como consecuencia un daño físico, sexual o psicológico. Incluyendo las amenazas de esos actos y la coacción o privación arbitraria de la libertad, en el ámbito público y en la vida familiar o personal. 

Acciones formativas de concientización sobre violencia de género recomendadas para incorporar en instituciones educativas y otras organizaciones:

  • La implementación de la Ley Micaela
  • Educación Sexual Integral
  • Formación en género orientada a las prácticas específicas
  • Introducción a las herramientas formales (legislación, normativa) para el abordaje de situaciones de violencia de género (Convenio 190 OIT – Convenio sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo).

En relación al impacto que tiene capacitar en la primera escucha para prevenir o intervenir rápidamente frente a casos de violencia de género. Un equipo capacitado tendrá herramientas más eficaces para intervenir ante una situación puntual evitando la revictimización de las personas damnificadas y generando acciones orientadas a prevenir dicha violencia. 

“Por el contrario cuando estas situaciones no son abordadas correctamente o son silenciadas por la organización, producen -además de un daño en las personas damnificadas- fenómenos como el incremento del ausentismo y renuncias, entre otras consecuencias”, añaden Romina Diurno y Camila Abusabbah.

Masculinidades hegemónicas y mindset organizacional

Romina Diurno y Camila Abusabbah explican que trabajar el mindset organizacional para superar las masculinidades hegemónicas, requiere desarrollar instancias de formación y sensibilización sobre los impactos que tienen en mujeres y personas de la diversidad sexual. Pero también sobre los propios varones. 

Es importante trabajar con el formato taller, en donde una gran parte sea experiencial. Esto implica generar un espacio de diálogo, intercambio y problematización que permita transitar por diversas experiencias personales y colectivas asociadas a la educación afectiva de la masculinidad hegemónica. 

Lo cual lleva a reflexionar críticamente acerca de los modos aún imperantes de ser varón. Las representaciones, mitos, prejuicios y estereotipos del género masculino, y los discursos y prácticas potencialmente dañinas que éstos traen aparejados. 

Estas instancias deben tener como objetivo que los varones logren establecer relaciones interpersonales más constructivas y respetuosas. Poniendo foco en la elaboración de estrategias concretas para la erradicación de las violencias machistas y la eliminación de las brechas de género al interior de la organización.

¿Dónde capacitarse en perspectiva de género?

El Centro de e-Learning del Centro de la UTN FRBA tiene una interesante propuesta formativa, con tres diplomaturas orientadas a incorporar y profundizar la perspectiva de género:

Diplomatura en Estudios de Género: permite obtener una perspectiva interdisciplinaria de los estudios de género, su vinculación con la organización económica y la construcción social.

Diplomatura en Estudios de las Masculinidades: aporta el marco teórico y los conceptos fundamentales de los estudios de género y de las masculinidades, desde una perspectiva feminista.

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