Inicio ArtículosAdministración y empresas Aplicaciones descentralizadas: una tendencia que crece y aporta valor

Aplicaciones descentralizadas: una tendencia que crece y aporta valor

por Alejandro Watters
83 vistas

Las aplicaciones descentralizadas surgen como respuesta y comienzan a imponerse en la preferencia de emprendedores y empresas. En un mundo donde la utilización de apps creció exponencialmente, la agilidad y flexibilidad en su desarrollo es vital para impulsar oportunidades de negocio y responder a las demandas de consumidores y usuarios.

Vivimos una época de cambio y constante transformación, en la que organizaciones y personas deben adaptarse a las nuevas dinámicas que plantea un mercado en constante desarrollo y las exigencias de una sociedad cada vez más interactiva y conectada.

La simplificación de procesos y la velocidad de llegada a los consumidores y usuarios con soluciones sencillas de usar, que resuelvan necesidades concretas -optimizando tiempos-, hoy son dos características fundamentales para comercializar productos y proveer servicios. 

En este marco, las aplicaciones descentralizadas se erigen como una respuesta eficiente cada vez más aceptada y utilizada.

¿Qué son las aplicaciones descentralizadas?

Son soluciones que no están gestionadas por empresas proveedoras de tecnología, y en las cuales sus usuarios se relacionan y cierran acuerdos directamente entre ellos y sin intermediarios.

Sustentadas en tecnología blockchain, con un código abierto que opera en forma automática y está disponible para cualquier persona, también son conocidas como DApps, por su acrónico en inglés.

Además, cuentan con un algoritmo estándar, y requieren de un activo digital para acceder a ellas y utilizarlas, que actúa como compensación para quienes les aportan valor.

Para CoinList son piezas de software que cuentan con una interfaz gráfica, la cual es ejecutada y administrada por diversos usuarios en una red descentralizada. En este sentido, es importante tener en cuenta que para el usuario son similares a cualquier otra aplicación, lo que las diferencia es lo que ocurre en el backend, que no es visible para quien utiliza la app.

Las aplicaciones descentralizadas no están gestionadas por empresas proveedoras de tecnología, no poseen el control de ninguna institución o gobierno que regule su funcionamiento, y sus usuarios cierran acuerdos entre ellos, sin intermediarios.

Se trata de entornos colaborativos, en los que no existen entidades centrales que gestionen el servicio, y no poseen el control de ninguna institución o gobierno que regule su funcionamiento. 

Desde BlockchainHub sostienen que para que un software sea considerado DApp: debe ser de código abierto y usar un token criptográfico, sus datos y registro tienen que almacenarse criptográficamente y generarse de forma automática. 

El lenguaje más recomendado para Ethereum, la plataforma de blockchain utilizada para crear el 80% de las DApps, es Solidity, sobre el cual el Centro de e-Learning de la UTN.BA ofrece un curso especializado.

Mientras que en Davies identifican tres categorías de aplicaciones descentralizadas

  • Tipo I: poseen tecnología blockchain propia (es el caso de Bitcoin).
  • Tipo II: no cuentan con una cadena de bloques propia y utilizan la de una app tipo I.
  • Tipo III: se sirven de la tecnología blockchain y el algoritmo estándar de las aplicaciones de tipo II.

Vale destacar que el lenguaje más recomendado para Ethereum, la plataforma de blockchain utilizada para crear el 80% de las DApps, es Solidity, sobre el cual el Centro de e-Learning de la UTN.BA ofrece un curso especializado.

Ejemplos de aplicaciones descentralizadas

Bitcoin y Ethereum son dos ejemplos claros de aplicaciones descentralizadas. 

Otras soluciones que funcionan con esta modalidad, y no cuentan con una autoridad central que almacene información de las partes implicadas en la contratación de un servicio, son (entre muchas otras): 

  • e-chat: aplicación de mensajería instantánea
  • Factom: sistema para el registro de datos
  • Augur: plataforma predictiva de inversión
  • Storj: red descentralizada de nueva generación que almacena contenido en la nube.
  • La’Zooz o CryptoCribs: alternativas a Uber y Airbnb, respectivamente.
  • CryptoKitties: crea mascotas virtuales que se pueden criar, intercambiar, coleccionar y cruzar con los criptogatos de otros usuarios, para obtener otros ejemplares únicos. 
  • ‍Musicoin: plataforma de streaming musical.
  • Decentraland: mundo de realidad virtual donde se pueden comprar territorios, modificarlos y venderlos al mejor postor. 

¿Cómo funcionan las aplicaciones descentralizadas?

Las aplicaciones descentralizadas funcionan de la siguiente manera: 

  • Las diversas DApps comparten un esquema conceptual, pero cada una de ellas utiliza una infraestructura distinta.
  • Cada usuario es un nodo de una red descentralizada. 
  • Nadie da su consentimiento de forma expresa, todo funciona de manera automática (el sistema corrobora la validez de cada interacción con un programa que se ejecuta a sí mismo cuando se cumplen las condiciones programadas en su código). 
  • Frente a una nueva operación, la plataforma se actualiza en cada nodo, almacenando una copia de todo el histórico de la ÐApp.
  • El carácter distribuido propio de una cadena de bloques garantiza que si desaparece un nodo, existen muchas copias de seguridad de la aplicación descentralizada. Esta ventaja, no obstante, también puede verse como un problema, ya que el almacenamiento en paralelo de grandes volúmenes de datos podría ser costoso.

Las dos partes más importantes del desarrollo de una DApp son el rendimiento de la interfaz de usuario del cliente y el contrato inteligente que funciona como programa de servicio de fondo.

Ventajas de las aplicaciones descentralizadas

En comparación con las aplicaciones tradicionales las DApps aportan numerosos beneficios:

  • Seguridad. La encriptación de la cadena de bloques permite que la información sensible de los usuarios se blinde, al no estar centralizada en ninguna base de datos.
  • Análisis exhaustivo del código. Las pruebas que se realizan antes de su lanzamiento son rigurosas y de gran calidad.
  • Irrastreabilidad. La información no puede ser rastreada por ninguna entidad central para conocer los intereses de sus usuarios, haciendo imposible la utilización de datos personales con fines comerciales.
  • Confiabilidad: no existen riesgos de cambios arbitrarios en sus reglas de uso o modelo de negocio sin el consentimiento de su comunidad. 
  • Disponibilidad. Al estar la aplicación distribuida en nodos, las caídas del sistema se reducen considerablemente, a niveles mínimos o prácticamente inexistentes. 
  • Compensación. Quienes contribuyen al mantenimiento y operación del sistema, aportando capacidad computacional, se benefician con distintos tipos de recompensas, entren ellas, activos digitales como criptomonedas.
  • Optimización energética. En los cómputos necesarios para la ejecución del software. 
  • Inmutabilidad. Lleva su código grabado en una cadena de bloques inmutable, cuyo funcionamiento no puede ser alterado ni suspendido. Para modificar un contrato inteligente se requiere el consentimiento de todos los servidores en los que está distribuido. 

¿Dónde capacitarse para trabajar con aplicaciones descentralizadas?

El Centro de e-Learning de la UTN.BA ofrece una interesante propuesta formativa online, entre la cual se destaca este curso sobre desarrollo de aplicaciones descentralizadas con SOLIDITY, que permite: 

  • Aprender a desarrollar aplicaciones descentralizadas con Solidity, como comentábamos, el lenguaje más recomendado para la plataforma de blockchain Ethereum. 
  • Conocer su historia, arquitectura, ventajas y desventajas  y sus aplicaciones más concretas.
  • Comprender cómo securizar activos digitales.
  • Obtener mayor conocimiento sobre la plataforma Etherium, aportando capacidades para discernir entre distintos estándares aquellos apropiados para la generación de aplicaciones puntuales. 

Dejá tu comentario