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Desafíos del desarrollo territorial y de la gestión de residuos urbanos

por Redacción

Los retos que tienen actualmente los gobiernos en cuanto a la gestión territorial, el cuidado del medio ambiente y la gestión de residuos sólidos urbanos son muy amplios. En las siguientes líneas compartimos la opinión del Mg. Miguel Gutiérrez, especialista en estos temas.

Para iniciar la entrevista al Mg. Miguel Francisco Gutiérrez, docente del curso de Posgrado Espacio, Sociedad y Territorio de la UTN-BA, le consultamos acerca de la importancia que se le está dando al tema del manejo de los residuos dentro de las políticas de gestión municipal en nuestro país. Esto nos respondía al respecto:

“Desde la década de 1990 la gestión municipal ha atravesado procesos de mayor autonomía en la gestión de los recursos y de las actividades locales. Entre ellas, las políticas de gestión integral de residuos sólidos urbanos (RSU) representan uno de los desafíos más significativos. La gestión de la recolección, tratamiento y disposición constituye para los territorios desafíos desde los recursos hasta la definición de las acciones de planificación del crecimiento y del desarrollo de las actividades económicas y sociales.

Ver el video del webinario “Espacio, Sociedad y Territorio: ¿De qué factores depende el desarrollo en el siglo XXI?” – ingresando aquí.

“Desde la década del 2000 los territorios han adquirido nuevas capacidades y han encarado políticas de regulación de sus competencias en la búsqueda de mayores oportunidades a nivel regional e internacional. Se han establecido desafíos relacionados a la integración de las actividades económicas y del posicionamiento de la identidad local en el contexto regional e internacional. En este proceso de incorporación de capacidades, los territorios han establecidos objetivos de crecimiento y desarrollo desde nuevos marcos teóricos que han reconocido las competencias locales en la determinación de la planificación y gestión de las acciones de mediano y largo plazo. Los objetivos del milenio representan los compromisos y los objetivos de los gobiernos en la gestión territorial.

“En el comienzo del siglo XXI este conjunto de objetivos del milenio explicitó los principales ejes de trabajo necesarios para garantizar el desarrollo de los territorios. Desde entonces, los municipios han incrementado sus capacidades y desafíos en la búsqueda de mejores condiciones de vida para sus vecinos. Entre estos objetivos el cuidado del ambiente y la gestión de los RSU representan un claro ejemplo. La gestión de los residuos encarna un resultado de las acciones de gestión pública de los municipios, y por esto un objetivo de mejora y de evaluación de las administraciones locales.

La gestión de los residuos sólidos urbanos es parte de un proceso de transformación constante, donde la planificación representa una condición necesaria para garantizar el crecimiento económico y la integración social en el tiempo.

“Los objetivos del desarrollo sostenible expresan la continuidad en el compromiso de los países y de las gestiones territoriales de las problemáticas vinculadas a la generación de capacidades y oportunidades de las personas y de las comunidades. En suma, la gestión de los RSU representa para los municipios un objetivo central en su política de gestión territorial y de evaluación de sus resultados.”  

¿Cuáles son los cambios que considera se debieran implementar aquí, en comparación con otros países que están gestionando los residuos sólidos urbanos (RSU) de manera más eficiente y sustentable?

MG: Los desafíos de la región se concentran en resolver la gestión de basurales a cielo abierto y la contaminación de cuencas hídricas que atentan contra la producción, el ambiente y la calidad de vida. La presencia de basurales clandestinos e irregulares representa parte del principal objetivo de los países en vías de desarrollo en general, y de la Argentina en particular. La contaminación de los afluentes, cuencas y ríos constituye un límite estructural a las oportunidades territoriales de primer orden. Resolver la disposición de residuos y regular la gestión de recolección representan los principales retos, siendo también oportunidades para un conjunto de profesionales y de sectores proveedores de servicios.

Los desafíos de la región se concentran en resolver la gestión de basurales a cielo abierto y la contaminación de cuencas hídricas que atentan contra la producción, el ambiente y la calidad de vida.

Brindar servicios de calidad, en forma eficiente, que representen una transformación de los espacios locales y promuevan ambientes de seguridad para una calidad de vida saludable, redunda para las economías y sociedades en espacios de mayor eficiencia e integración comunitaria. Promover la cohesión social significa, desde los residuos, garantizar las oportunidades para las comunidades de acceso a calidad de servicios de cuidado del ambiente en conjunto con la promoción de espacios que promuevan el crecimiento económico y el desarrollo de capacidades sociales.

Este conjunto de desafíos se expresa en la mejora relativa a la gestión de los residuos sólidos urbanos que tome en cuenta la separación, el reciclaje y la reutilización de los productos, favoreciendo economías de escala en la reducción residuos de disposición final. En conjunto, la gestión debe atender objetivos múltiples que se expresan en los extremos del proceso: desde la concientización del comportamiento individual en la separación, hasta el control y planificación de la disposición final. Este conjunto de objetivos se vincula directamente con las políticas de desarrollo territorial en cuanto a la planificación estratégica que promueve el crecimiento de los territorios en el largo plazo.

¿Qué implica realizar una adecuada planificación en cuanto a Desarrollo Territorial? ¿Observa que esta planificación se esté dando con la interacción de los diferentes actores en algunos municipios o territorios locales?

MG: La planificación manifiesta los objetivos de los territorios en el tiempo mediante la promoción de acciones y de las regulaciones que asignan incentivos para el crecimiento de determinadas actividades particulares. Estas acciones de regulación se complementan con políticas de inversión destinadas a la transformación de las capacidades locales mediante la transformación de los accesos y de las oportunidades de la comunidad.

Para esto es necesario implementar procesos de participación de los principales actores territoriales en cuanto a sus intereses y responsabilidades, estableciendo su participación y sus responsabilidades en las diferentes etapas del proyecto. Promover procesos de desarrollo territorial representa en sí mismo promover la generación de capacidades de los particulares, y esto incluye aspectos económicos, sociales y ambientales. El incremento de la eficiencia productiva de los sectores productivos establecidos, y el aumento de la diversificación productiva, garantizan el crecimiento económico en el largo plazo mediante procesos de inversión e innovación.

La gestión debe atender objetivos múltiples que se expresan en los extremos del proceso: desde la concientización del comportamiento individual en la separación, hasta el control y planificación de la disposición final.

La mejora social depende de las posibilidades de acceso de la comunidad a las funciones que tiene razones para valorar. En este sentido, garantizar la justicia depende de las posibilidades de concreción de las acciones que cada persona tiene razones para valorar, como fines en sí mismos. La libertad del individuo depende entonces de sus posibilidades de realización de sus diferentes acciones particulares; desde su expresión política hasta la realización de sus actividades productivas que representan el grado de libertad y desarrollo de un territorio.

¿Cuáles son los puntos clave si hablamos del estudio de los RSU, desde la perspectiva de la planificación territorial?

MG: Los actuales objetivos de desarrollo sostenible establecen un conjunto de objetivos que los territorios comprometen para el año 2030. Estos objetivos, cuya realización representa la interdependencia en sí misma de las diferentes dimensiones del desarrollo, expresan los distintos límites y posibilidades de mediano y largo plazo para los diferentes territorios.

Los objetivos de desarrollo sostenible expresan, de esta forma, la importancia del tratamiento de los objetivos de crecimiento económico, de integración social (distribución del ingreso) y del cuidado del ambiente como dimensiones articuladas y dependientes. De esta manera, el cuidado del ambiente se expresa como parte de un conjunto de objetivos interdependientes, donde la gestión de los residuos sólidos urbanos impacta sobre las posibilidades del territorio en su conjunto. La gestión eficiente y la seguridad representan los principales objetivos en la medición de resultados y de los procesos de evaluación.

La gestión de los residuos sólidos urbanos es parte de un proceso de transformación constante, donde la planificación representa una condición necesaria para garantizar el crecimiento económico y la integración social en el tiempo. La identidad territorial depende de un conjunto de resultados vinculados a los procesos de crecimiento y de comunicación, donde la gestión del ambiente representa uno de los eslabones fundamentales.

Te invitamos a conocer más sobre este tema mediante el curso de Posgrado Espacio, Sociedad y Territorio de la UTN-BA (modalidad online).

Ver el video del webinario “Espacio, Sociedad y Territorio: ¿De qué factores depende el desarrollo en el siglo XXI?” – ingresando aquí.

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