Inicio ArtículosAdministración y empresas 8 claves para entender los nuevos liderazgos en tiempos de pandemia

8 claves para entender los nuevos liderazgos en tiempos de pandemia

por Redacción

Las épocas de crisis desafían a los liderazgos en todos los ámbitos de la vida, al punto de reformularlos e incluso redefinir relaciones. Ocurre en el ámbito político, social y laboral. Y sucede en forma acelerada. La pandemia es una prueba de ello.

Ser líder en tiempos de transformación, implica adaptarse a las nuevas exigencias que plantea una realidad dinámica e incierta, comprendiendo el contexto con el que se debe lidiar, y empatizando con las circunstancias de las personas que nos rodean y con las cuales se tienen objetivos comunes.

“El liderazgo es un elemento fundamental en todo equipo de trabajo, dado que se trata del elemento conductor sin el cual difícilmente ese conjunto de colaboradores podría orientar de forma adecuada sus esfuerzos hacia el objetivo común”, explica Claudio Fernández, especialista en administración estratégica, gestión de pymes y desarrollo de habilidades directivas.

Te invitamos al webinar gratuito ‘El líder, la motivación y automotivación en épocas de crisis’, el 21 de septiembre a las 18 horas (Argentina). Inscribite aquí.

“Liderar implica tener una visión compartida con los demás, una meta común hacia la cual dirigir los esfuerzos y dedicación de todo un equipo”, señala el experto.

“Es muy importante considerar la relación entre la subjetividad y las conductas como resultado de nuestras creencias para afrontar los momentos de crisis”, completa Fernández, quien impartirá el webinar gratuito ‘El líder, la motivación y automotivación en épocas de crisis’, el próximo 21 de septiembre a las 18 horas (Argentina).

Veamos algunas buenas prácticas a tener en cuenta para desarrollar liderazgos efectivos en circunstancias como las actuales:

1) Liderar con el ejemplo. En un contexto definido por la pandemia, que conlleva la implementación de múltiples protocolos y una sensación permanente de alerta, el liderazgo se basa en comportamientos. Los equipos miran constantemente a sus superiores en relación al temperamento que asumen y las acciones que realizan, ya que las personas necesitan creer lo que se les está diciendo, para producir las conductas que se les solicita. Quien lidera debe ser la primera persona en cumplir con las medidas que solicita realizar a su equipo.

2) Desarrollar altos niveles de empatía. Una de las cualidades básicas de un o una líder es la inteligencia emocional: la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, comprender sus preocupaciones y dar solución a sus problemas, en pos de lograr los objetivos de un equipo y una organización. La conexión con las necesidades, miedos, dudas y expectativas de las personas, hoy debe alcanzar una profundidad mayor a la cual los y las líderes estaban acostumbrados.

La capacidad de adaptarse o recuperarse de la adversidad, ayudando a los miembros del equipo a transitar el camino de la reconversión o la superación, es una característica indispensable del líder efectivo.

3) Practicar la resiliencia. La capacidad de adaptarse o recuperarse de la adversidad, ayudando a todos los miembros del equipo a transitar el camino de la reconversión o la superación, es una característica indispensable para atravesar realidades complejas como las que estamos viviendo actualmente con el Covid-19. Los y las líderes resilientes se caracterizan por estar preparados y preparadas antes de que sucedan las crisis, poseer balances sólidos, y reaccionar de forma efectiva y con capacidad para reducir costos operativos.

4) Asumir la flexibilidad como signo de estos tiempos, en los que la incertidumbre y la falta de previsibilidad son moneda corriente. Desarrollar liderazgos ágiles que puedan guiar a los equipos para adecuarse a las particularidades y problemáticas que irán surgiendo a medida que transcurra la pandemia, tendrá impacto directo en los resultados de las empresas y su capacidad de sobrellevar con éxito esta crisis.

5) Desarrollar procesos de comunicación precisos y eficientes. La forma y el cómo se comunican las estrategias y planes de una empresa es fundamental para mantener cohesionados y motivados a los equipos. En contextos tan desafiantes como los actuales los y las líderes tienen que trasmitir tranquilidad y marcar el camino, escuchando las distintas voces, pero tomando la responsabilidad de asumir decisiones de alta presión. En este marco, es central incrementarla interacción para generar vínculos cercanos(verticales y horizontales) con cada una de las áreas de interés dentro de la compañía. En el caso de las industrias, esta interacción es especialmente recomendada para integrar a los representantes de los gremios involucrados en cada fábrica, como aliados estratégicos para enfrentar a las situaciones y desafíos generados por la pandemia.

Desarrollar liderazgos ágiles tendrá impacto directo en los resultados de las empresas y su capacidad de sobrellevar con éxito esta crisis.

6) Motivar para lograr resultados. El o la líder deben saber inspirar y canalizar la energía y el potencial de sus compañeros, con el fin de conseguir objetivos. Poner en funcionamiento el liderazgo y la motivación permite crear equipos de trabajo cuyo efecto multiplicador logrará sinergias productivas. En una época cargada de desazón, ansiedad y falta de perspectivas ciertas de futuro, la habilidad de motivar a los demás es un diferencial de alto valor estratégico.

Para lograr una mayor motivación, los y las buenas líderes son capaces de crear un entorno que anime a todos los miembros de su equipo a desarrollar sus habilidades y su imaginación, de manera que contribuyan con su sello personal al proyecto común y la visión de la empresa. Buscar la mejora continua mejorando el desempeño de los miembros de sus equipos, también es central.

7) Gestionar desde una perspectiva diversa. En tiempos donde las estadísticas de igualdad de género son preocupantes, numerosas evidencias en empresas de todos los tamaños muestran que la diversidad (de género, edad, discapacidad, sexual) potencia la productividad y competitividad de las organizaciones.

8) Dirigir con una visión de servicio. El o la líder deben estar al frente para dirigir y servir de guía a su equipo durante un proceso hasta que se cumpla el objetivo marcado. Deben saber cuándo asumir riesgos y responsabilidades, tomar decisiones y tener la capacidad de rectificarse, como así también recompensar al grupo tras un trabajo bien hecho, e identificar cuándo dar un paso atrás para que su equipo tome la iniciativa y tenga la oportunidad de desarrollarse.

Gestionar desde una perspectiva diversa potencia la productividad y competitividad de las organizaciones.

En este sentido es importante tener en consideración que el ejercicio del liderazgo implica estar al servicio del equipo y no al revés. Los miembros del grupo deben contar y sentir el apoyo de su líder, tener el alcance de las herramientas necesarias para desempeñar su trabajo de forma adecuada, ver reconocidos sus esfuerzos y saber que hay una persona atenta para corregir los malos hábitos.

“La definición de liderazgo no tiene que ver con la jerarquía ni la posición de nadie en la empresa, no tiene que ver con imponer opiniones sino con escuchar a los que saben. El liderazgo es la actitud que asumen aquellas personas que buscan algo diferente, que están comprometidas a lograr un objetivo y cuya convicción logran trasmitir a los demás a través de la ilusión y el optimismo, para lograr un objetivo común”, analizó Claudio Fernández.

Te invitamos a capacitarte sobre estos temas a través del curso “Fundamentos del Liderazgo y el Coaching”, del Centro de e-Learning de UTN-BA.

También podés sumarte al webinar gratuito ‘El líder, la motivación y automotivación en épocas de crisis’, que tendrá lugar 21 de septiembre a la 18 horas (Argentina) Inscribite aquí.

Deja un comentario