Inicio ArtículosAdministración y empresas 7 competencias laborales determinantes para adquirir en la nueva normalidad

7 competencias laborales determinantes para adquirir en la nueva normalidad

por Redacción

La pandemia cambió las formas de trabajar y relacionarnos, estableciendo nuevas dinámicas de interacción y profundos cambios en las modalidades de producción, comercialización y distribución de bienes y servicios. La clave está en adquirir las habilidades necesarias para desempeñarse con éxito ante los nuevos desafíos.

En el marco de la transformación que estamos atravesando a partir de la irrupción del Covid-19, hay competencias laborales que comienzan a destacarse y valorarse. Fortalecerlas mejorará los niveles de empleabilidad y competitividad profesional en tiempos de alta volatilidad.

1) Organización, autogestión, flexibilidad y adaptabilidad, son cuatro habilidades centrales para transitar en forma efectiva los procesos de teletrabajo. La importancia de desarrollarlas radica en que el trabajo a distancia no es una modalidad pasajera, sino que continuará vigente cuando se superen los períodos de confinamiento. Dos encuestas así lo anticipan:

  • Un relevamiento realizado por Apex America en empresas de Argentina, Chile y Colombia, reveló que el 93% logró mantener o mejorar sus resultados con el teletrabajo, por lo que un 47% sostendrá esta modalidad, mientras que el 42% aún no descarta seguir practicándola.
  • El estudio “Teletrabajo en la Argentina en contexto de aislamiento social”, efectuado por la Red Internacional de Educación para el Trabajo (RIET), mostró que el 63% de los trabajadores desea seguir trabajando desde sus casas luego del aislamiento obligatorio.

Teniendo en cuenta estos indicadores, es claro que los trabajadores deberán asumir determinadas competencias vinculadas a la capacidad de planificar tareas, administrar el tiempo, compatibilizar su vida familiar con el ámbito laboral en un mismo espacio, y fijarse objetivos que apunten a mantener sus niveles de desempeño.

2) El liderazgo es una de las soft skills que más se han tenido que adecuar a las exigencias de estos tiempos. En espacios laborales presenciales o virtuales, toda la fuerza laboral estará observando permanentemente el temperamento que asuman sus líderes en relación al manejo de la crisis actual. Mostrando el camino a seguir a través del ejemplo, permitirá canalizar ansiedades, hacer fluir las comunicaciones, mantener cohesionados a los equipos, resolver tempranamente conflictos, disminuir resistencias y elevar los niveles de compromiso en relación a las medidas que se deben implementar y las conductas esperables.

Como señala Miguel Capurro, director de Capital Humano de Randstad Argentina, en su artículo ‘El rol del liderazgo en las organizaciones en tiempos de pandemia’, publicado en Ámbito Financiero, las prácticas fundamentales de liderazgo que demanda la actualidad, son y serán:

  • Comunicar un plan claro de acción a seguir.
  • Atender las necesidades de cada colaborador, contemplando sus fortalezas y debilidades, y trabajando para que se sienta seguro y preparado para desarrollar su labor.
  • Mantener constantemente informado a los miembros sobre las decisiones y acciones que tome la compañía de manera honesta, simple y clara.

Si querés fortalecer esta competencia, podés ser parte del curso ‘Fundamentos del Liderazgo y el Coaching’.

3) Las habilidades de comunicación efectiva también resultan críticas en un contexto en el que la emocionalidad de los trabajadores está comprometida. En este sentido, Alexandra Andrade, Directora de Spring Professional España – Grupo Adecco, señaló en su artículo ‘¿Qué habilidades se demandarán en la nueva normalidad?’ publicado en ObservatorioRH: “No solo es importante qué contamos, sino cómo lo contamos. El storytelling es básico para transmitir una buena idea. La capacidad de comunicar de una forma correcta, atractiva, destacando los puntos fuertes y apoyándose en todos los recursos a nuestro alcance, es una habilidad fundamental que, desgraciadamente, se suele dar por supuesta”, destacó.

“Estas dotes de comunicación están intrínsecamente ligadas a la famosa inteligencia emocional. La capacidad de conocer, entender y gestionar las emociones propias y ajenas es y será en los próximos años una competencia esencial”, precisó Andrade.

Si te interesa adquirir mayores habilidades comunicacionales te invitamos a conocer el ‘Curso de Comunicación para Directivos’.

4) Las capacidades de negociación también serán muy valoradas. Principalmente en dinámicas laborales en las que habrá que consensuar en forma constante con sindicatos y los mismos trabajadores, diferentes medidas vinculadas a cuestiones de seguridad y el desarrollo de las operaciones productivas, como así también suspensiones y ajustes salariales.

Una excelente propuesta formativa para desarrollar esta soft skill es el curso ‘Bases de la Negociación para Directivos’.

5) Gestión de la prevención. En varias industrias se creó el rol de coordinación y contralor del cumplimiento de medidas asociadas a cuestiones de seguridad e higiene frente al Covid-19. Al mismo tiempo se comprometió a todos los trabajadores en la ejecución de acciones de cuidado personal, que refuercen aún más los protocolos genéricos establecidos desde las mismas empresas.

En ambos casos, las habilidades de percepción y gestión del riesgo, de administración de situaciones de crisis y de reacción frente al surgimiento de casos positivos, son y serán cruciales.

Para fortalecer este tipo de competencias y lograr mayores opciones de empleabilidad en la nueva normalidad, recomendamos la ‘Tecnicatura Universitaria en Higiene y Seguridad en el Trabajo’ y el curso ‘Experto Universitario en Análisis de Riesgos y Control Operacional’.

6) Adquirir una mentalidad ágil permitirá adecuar los procesos de las organizaciones a las necesidades que plantea la coyuntura derivada de la pandemia. En este sentido es importante incorporar los siguientes criterios propios de la metodología agile, mencionados por Ulises Martins:

  • Enfocar el esfuerzo en la creación de valor.
  • Sumar al cliente como parte del proceso.
  • Aceptar la incertidumbre a través de iteraciones y adaptación.
  • Maximizar el aporte humano (como la creatividad y la innovación) invirtiendo en las personas y sus interacciones.

Para adquirir esta competencia vital pata la gestión de proyectos, te invitamos a conocer la ‘Diplomatura en Metodologías y Marcos de Trabajo Ágiles’.

7) Adaptabilidad a la transformación digital. El Covid-19 aceleró la digitalización de las organizaciones. En pocas semanas, las empresas tuvieron que dar un salto tecnológico abrupto para responder a múltiples necesidades vinculadas a la incorporación del home office como modalidad laboral y la premura por desarrollar canales de comercio electrónico, entre otras.

En el marco de su participación en la Jornada Transformaciones digitales, el Dr. Hugo Ojeda, docente del curso online ‘Gestionar la Transformación Cultural en los Cambios Tecnológicos y Digitales’, plantea algunos ejes centrales en los cuáles poner foco para lograr mayores niveles de adaptabilidad frente a una evolución tecnológica exponencial:

1. Trabajar en función del contrato psicológico que motiva a cada colaborador y lo vincula con la empresa.

2. Hacer el análisis del gap entre la cultura organizacional existente y la requerida, y planificar para iniciar el proceso de cambio.

3. Un líder que gestiona un proceso de transformación tiene que conocer y entender el mapa de su organización, incluyendo las redes formales e informales, y el sistema de poder. También, tener identificados a todos los actores corporativos.

4. Entender y gestionar la mejora del clima organizacional, y evaluar qué tipo de clima necesita cada empresa para cumplir con sus objetivos frente a las circunstancias actuales.

5. Definir los conocimientos críticos de la organización e identificar a los ‘high professionals’ que los poseen, pensándolos como nodos de una red con los que se debe trabajar para mover el amperímetro en un proceso de transformación digital.

6. Mapear la dotación de cada empresa, determinando quiénes trabajan bien, regular y mal, y quiénes  poseen potencial alto, mediano y bajo para el futuro y el presente de la organización.

“El éxito de un proceso de transformación digital tiene menos foco en lo propiamente tecnológico –cosa que de todos modos no hay que desdeñar- sino en disponer de una visión y una clara conciencia de las causas de éxito o fracaso provenientes de los aspectos humanos y culturales”, enfatizó Ojeda.

Si querés acceder a nuestra oferta formativa para potenciar las competencias demandadas por la nueva normalidad, te invitamos a conocer nuestros cursos, carreras y posgrados.

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