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Navegando el océano azul: de la competencia feroz, a la innovación

por Redacción

En un mundo altamente competitivo, donde pareciera que ya todo está creado, la innovación es el secreto para competir en un mercado calmo. Conoce las cuatro pautas básicas para mantenerte en un océano azul.

En el 2004 Chan Kim y Renée Mauborgne escribieron un libro, futuro best seller, “La estrategia del Océano Azul”. Su popularidad radicó en que brindaban consejos para hacer frente a la competencia de una manera creativa e innovadora.

Los autores diferencian dos tipos de mercados:

✓ Océano rojo: Donde predomina la alta competencia por colocar un producto ya conocido. Este mercado tiene ideas repetidas y los competidores suelen estar establecidos. Lo que dificulta la entrada y la competencia.

En los océanos rojos predominan industrias de gaseosas y alimentos, productos para el hogar y el aseo personal, así como también la industria farmacéutica.

En defensa de la navegación por océanos rojos está Michael Porter, quién desarrolló las “Cinco Fuerzas”, un clásico de los negocios. Las fuerzas de Porter, nos permiten conocer el entorno competitivo para poder crear estrategias que nos permitan posicionarnos.

✓ Océano azul: Se separa de la competencia creando nuevos mercados por medio de la innovación, generando espacios rentables en mercados olvidados.

Los defensores de la teoría del océano azul, creen que existe un espacio nuevo en el que navegar. Un territorio virgen donde se necesita de mucha creatividad, donde los límites se trazan según los objetivos y se gana con innovación.

Existen cuatro pautas básicas que nos permiten ser capitanes de nuestro barco en un océano azul:

  1. Reconstruir las fronteras de mercado: buscar nuevas alternativas allí donde no hay competencia. Pensar en los usuarios no en compradores. Se puede hacer foco en servicios, nuevas tendencias, nuevas funcionalidades.
  2. Centrarse en una imagen general: no simplemente en cálculo de facturación, ventas y presupuesto. Los autores proponen dibujar un “tapiz estratégico”, donde se tenga en cuenta también potencialidades, oportunidades de negocio.
  3. Ir más allá de la demanda existente: pensar en potenciales clientes, en aquellos a los que nadie se dirige. Este usuario potencial no consume ciertos productos porque no se adaptan a sus necesidades, creencias o posibilidades.
  4. Crear una estrategia correcta: Ofrecer al usuario de forma que el usuario acepte la nueva propuesta. Para ello hay que preguntarse algunas cuestiones, como la utilidad para el cliente, el precio, los costos, y que aceptación y resistencia puede tener lo nuevo que se ofrece.

El éxito de los océanos azules

Uno de los ejemplos más famosos de empresas que saben navegar por un océano azul es el “Cirque du Soleil”. En tiempos donde los circos que quedaban competían entre ellos ofreciendo las mismas temáticas, como la cada vez peor vista utilización de animales, payasos y otros números conocidos, el “Cirque du Soleil” abrió un nuevo mercado ofreciendo una estética distinta para este tipo de emprendimientos.

La innovación le dio un giro de tuerca a los circos, generando una nueva demanda y reinventando su concepto. Pasaron a ser un emprendimiento único, sin competidores.

Si bien luego otros emprendimientos han copiado el concepto, el dicho dice “El que pega primero, pega más fuerte”. Por lo que el concepto impuesto se mantiene por encima de la competencia e incluso, sin desearlo, afectó directamente al mercado del que se salieron.

En el mundo de las TIC existen un sin fin de ejemplos. Se puede nombrar a Mark Zuckerberg, quien innovó en la forma de comunicarse por Internet, a partir de la red social Facebook. En su momento navegó por aguas azules, que sin embargo, hoy en día, se consideran rojas por el alto nivel de competencia.

En el mundo de los videojuegos Nintendo también supo ir hacia aguas tranquilas creando una consola distinta a las demás, que invitaba a hacer los movimientos como si uno estuviera dentro del mismo, la exitosa Wii. Hoy en día otras consolas intentan emular esto, sin embargo, todos sabemos quién lo hizo primero.

Sin embargo las empresas de tecnología se mueven constantemente entre aguas rojas y azules. Esto ha hecho que la tecnología avance de manera acelerada en los últimos años, ya que el impulso para navegar aguas azules, las impulsa a innovar constantemente.

¿En qué océano crees que puedes moverte mejor?

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